La asistente me preguntó si necesita agua o café, le dije
que no necesitaba nada y le agradecí. Ella salió de la oficina y cerró la
puerta para que tengamos nuestra reunión.
Generalmente detrás de las puertas de la oficina uno cuelga
el saco del traje (terno) que uno usa a diario, un saco extra o a
veces uno no cuelga nada. Sin embargo al cerrarse la puerta pude ver que estaba
colgado en un armador un pantalón de traje.
En ese momento me pregunté:
- ¿Tan malas serán las reuniones en esta oficina que se necesitan pantalones de respaldo?
- ¿Acaso el gerente general saldrá del baño sin pantalones?
A la final salió del baño con pantalones pero tuve que aguantarme el
ataque de risa.
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